domingo, 31 de octubre de 2010









"ahora solo queda aquella venta...."












Tu y yo en aquella habitación.

Desnudos y amándonos como nunca nadie había echo.

Bañados por la luz de aquella nube que atravesaba la ventana y nos iluminaba para reflejarse en nuestros cuerpos,

No había sonido alguno bajo la noche que no fuese la sinfonía de tus gemidos interpretada  con  el roce de nuestros cuerpos,

Solo éramos tu y yo.... y las miradas de cientos de estrellas que iluminaban el velo de la noche.

Nuestra vigilia siempre la acompañaba el canto de aquella cama bajo nosotros

Nos uníamos para ser el mismo ser y lo único que nos separaba era nuestra piel

Sabia que el mismísimo Dios odiaba aquellos labios, 

sabia que el mismísimo Dios me odiaba por besarlos.

Sabia que aquellos labios era una condena pues con cada beso, con cada roce contra ellos, me arrastraban al cielo, un cielo que debia ser un pecado pues ningun hombre puede poseer un paraiso asi para si mismo

Los deboraba como un animal, los deseaba para mi y por extension a ti

Fuiste un regalo, una prueba del cielo que despues desapareció.

Y solo quedan fotografias en mi mente de cada momento, de cada roce, de cada caricia...

Volví una vez mas, llegue a aquella ventana... peor no era la misma... por lo menos sin ti...

De ella solo quedaba el recuerdo, una imagen onirica de lo que fue y una sensacion de descubrir si sera otra vez

Ahora solo queda aquella ventana en la que un dia te besé

Ahora solo queda aquella ventana en la que te amé

ahora solo queda aquella venta....

ahora solo estoy yo